
Casi todo el que encarga renders de viviendas unifamiliares se hace la misma pregunta: cuántas imágenes necesito de verdad. La respuesta depende del uso, pero hay un punto de partida que funciona en la mayoría de chalets y casas de nueva planta. Te explicamos qué encuadres elegir, qué errores evitar y qué documentación preparar, desde la experiencia de un estudio de renders de arquitectura que trabaja a diario con arquitectos y autopromotores.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 25 de mayo de 2021 · Actualizado el 11 de septiembre de 2026
Para una vivienda unifamiliar la combinación más equilibrada es de cinco vistas. Con ellas se entiende la casa por fuera, se ve cómo se vive por dentro y se cubre casi cualquier uso, desde la presentación al cliente hasta el anuncio en un portal inmobiliario.

Este pack ronda los 1.400 € + IVA. Si el presupuesto es más ajustado, la prioridad es clara: primero la vista de jardín, que es donde está la vida de la casa, después el acceso y luego el salón.
Una fachada vista de frente aplana los volúmenes; la perspectiva de tres cuartos, con dos puntos de fuga y verticales corregidas, enseña a la vez profundidad y composición. La vista frontal solo se justifica cuando la casa es un plano muy limpio o cuando el cliente la quiere para compararla con el alzado.
Para exteriores trabajamos con focales equivalentes de 24 a 35 mm, que abarcan la casa sin deformarla, y con la cámara a la altura de una persona. La hora se elige según la orientación: la luz lateral de media tarde marca los relieves de piedra o ladrillo, y la hora azul, con el cielo todavía claro y los interiores encendidos, convierte la casa en un hogar.


Con plantas, alzados, secciones y planta de cubierta en DWG podemos modelar la casa entera. Si el estudio ya tiene un modelo en SketchUp, Revit o Archicad, lo reutilizamos y el precio baja. Además pedimos el plano de parcela con cotas de nivel, la memoria de acabados o, en su defecto, referencias de materiales, color RAL de carpinterías y fotos del entorno.
Para la vista de jardín hacen falta la definición de la piscina y la jardinería; lo explicamos en detalle en el artículo sobre renders de jardines y piscinas. Si la parcela tiene vistas o vecinos que conviene enseñar, una integración fotográfica sobre la foto de la parcela resuelve el entorno de forma exacta.

El arquitecto las usa para validar el diseño con su cliente antes del proyecto de ejecución, cuando cambiar un material o una ventana todavía no cuesta dinero. El autopromotor, para enseñar su casa al banco o decidir acabados. Y la promotora de pocas viviendas, para vender sobre plano: en pareadas o adosadas, las tipologías repetidas abaratan cada vista adicional.
Entregamos en 4K, con recortes para portales y redes incluidos y derechos de uso comercial cedidos, así que las mismas imágenes sirven para el cartel de obra, la web y el anuncio.
Una vista exterior parte de 396 € + IVA y se entrega en 4 a 7 días laborables; una interior, desde 246 € + IVA en 3 a 4 días. En un pack, trabajamos las cinco vistas en paralelo y te enseñamos las previas en baja para validar encuadres antes del render final. Consulta los precios de renders 3D o manda los planos desde contacto: presupuesto cerrado en menos de 24 horas.
Sí, a partir de un anteproyecto con plantas y alzados definidos. Lo que conviene tener claro son volúmenes y huecos; los materiales se pueden probar en las rondas de ajuste, aunque cada cambio grande suma tiempo.
Sí, y sale mucho más barato que una vista nueva: la cámara, la luz y el entorno ya están hechos y solo se cambia el material. Es una buena forma de decidir entre piedra y monocapa o entre dos colores de carpintería.
Solo si la parcela es grande o la cubierta tiene interés, como una cubierta ajardinada o una piscina en planta alta. En la mayoría de chalets, una segunda vista de jardín a altura de persona aporta más que la aérea.