
Un catálogo se juzga por su coherencia. Cuando media gama está fotografiada en una sesión y la otra media en otra, se nota en la luz, en la sombra y en el tono, y el catálogo se lee como un collage. Con render, toda la gama comparte escena, luz y encuadre porque literalmente es la misma escena.
Pedir presupuestoMismo punto de vista, misma iluminación, mismo fondo en las 400 referencias.
Cada acabado nuevo es un cambio de material, no una producción.
La novedad puede entrar en el catálogo antes de existir.
Al año siguiente se cambia lo que cambia y el resto se queda idéntico.
La gama montada en una cocina o un baño reales, algo que fotográficamente requiere construir el set.
Se trabaja por familias, no por referencias sueltas. Primero se define y aprueba el criterio visual de una familia piloto: fondo, altura de cámara, focal, temperatura de luz y sombra. Una vez aprobado, ese criterio se aplica en cadena al resto, y ahí el coste por imagen baja mucho.
Por eso la primera tanda siempre es la más cara y la más importante: es donde se decide el aspecto de todo el catálogo.
Alta resolución para imprenta (300 ppp, TIFF o JPG máxima calidad), versión web optimizada y versión con fondo transparente en PNG para montajes. Si el catálogo va a maquetarse en InDesign, se entrega con la nomenclatura de archivo que necesite el maquetador.
Ver también renders de producto para el servicio completo, renders para locales comerciales si lo que hay que ambientar es un espacio de venta, y el artículo cómo hacer renders para catálogos.
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