
Seis servicios que cubren el ciclo completo de un proyecto: desde la imagen fija que vende una vivienda sobre plano hasta el vídeo que explica cómo se monta un producto. Esta página resume qué hace cada uno y en qué caso conviene elegirlo.
Imagen fija fotorrealista de un espacio construido o por construir. Es el servicio más pedido y el que mejor funciona para venta sobre plano, concursos y presentación a cliente. Cubre interiores y exteriores, desde una cocina hasta una urbanización completa.
Entrega en 4K, rondas de ajuste incluidas y validación de encuadre, materiales e iluminación antes del render final.
Modelado y visualización de producto a partir de planos técnicos o de la pieza física. Sirve tanto para packshot sobre fondo neutro como para ambientación en escena. La ventaja frente a la fotografía: una vez modelado el producto, generar variantes de color, acabado o combinación cuesta una fracción de lo que costaría repetir una sesión.
Planos en 3D, secciones y axonometrías. Donde el render enseña cómo se ve, la infografía explica cómo funciona: distribución, superficies, recorridos, fases de obra o pasos de una instalación. Se usa mucho en dossieres de venta, memorias de calidades y documentación técnica.
Dos líneas distintas. En arquitectura, el recorrido por el proyecto y el vídeo de promoción para portales y redes. En producto, la animación técnica: montaje, despiece, funcionamiento interno.
Recorrido interactivo en 360º que se abre desde un enlace, sin descargar nada. El usuario se mueve por el espacio, abre puntos de información y en algunos montajes cambia acabados en tiempo real. Funciona especialmente bien en pisos piloto virtuales y showrooms.