
La respuesta corta: entre 150 y 800 euros por imagen, y esa horquilla tan amplia es exactamente el problema. Este artículo explica de qué depende, para que puedas leer un presupuesto y saber si es caro, barato o simplemente distinto.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 12 de septiembre de 2026
En el mercado español, para un render de arquitectura de calidad profesional:
Nuestras tarifas de referencia están publicadas en precios de renders 3D: interiores desde 246 € + IVA y exteriores desde 396 € + IVA, orientativos.
Por debajo de esas cifras existe mercado, y conviene saber qué se está comprando: normalmente modelado sin depurar, iluminación resuelta con un preset y ninguna ronda de ajuste. Para una validación interna rápida puede valer. Para el material de venta de una promoción, casi nunca.
Es la duda más repetida y tiene una explicación técnica sencilla. Un interior es un espacio cerrado, con volumen limitado y luz controlada. Un exterior obliga a modelar todo lo que rodea al edificio: parcela, pavimentos, vegetación, coches, edificios colindantes y el cielo. Y la vegetación realista es de lo más pesado que existe en tiempo de cálculo, porque son millones de polígonos por árbol.
A eso se suma que en exterior la luz es la del sol real, y hay que estudiar orientación y hora para que el proyecto se presente en su mejor momento. Eso es trabajo de criterio, no solo de máquina.
Antes de comparar dos precios, comprueba que comparan lo mismo:
Un presupuesto de 180 € sin rondas ni posproducción y otro de 250 € con dos rondas, posproducción y formatos adicionales no son dos precios distintos: son dos servicios distintos.
Es la pregunta de las promotoras y la respuesta útil es en bloque, no por imagen. Un pack estándar de promoción con tres tipologías suele moverse entre 16 y 20 imágenes: exteriores, zonas comunes e interiores por tipología. A partir de ese volumen se aplica ajuste por cantidad, porque el coste de montar cada escena se reparte entre varias vistas.
El desglose de qué lleva un pack está en renders inmobiliarios.
Un render mal hecho no es un render un poco peor: es un render que no se puede usar. Si la proporción está mal, si la luz es plana o si el material se lee como plástico, la imagen resta en lugar de sumar, y en una promoción esa imagen es la primera impresión de la marca.
La forma sensata de contratar barato no es bajar la calidad: es reducir el número de vistas y aportar modelo 3D. Tres imágenes buenas hacen más que ocho mediocres.