El mínimo imprescindible
Plantas, alzados y alguna sección, en DWG o en PDF acotado. Con eso ya se puede presupuestar y empezar a trabajar. Si solo tienes un boceto a mano y unas medidas, también sirve: solo alarga la fase de modelado.
Qué formato conviene más
DWG. El estándar de intercambio. Trabajable directamente. Si las capas están ordenadas y el dibujo está a escala real, perfecto.
RVT (Revit) o IFC. El mejor escenario. Ya viene el volumen construido, así que el estudio se salta la fase de modelado y eso se nota mucho en el presupuesto. El IFC tiene la ventaja de ser abierto y no depender de la versión de Revit.
SKP (SketchUp). Muy cómodo. Aunque el modelo esté a nivel de anteproyecto, sirve como base.
3DM, FBX, OBJ, STEP. Válidos todos. STEP es el habitual en producto industrial.
PDF acotado. Funciona, pero obliga a redibujar. Es la opción más lenta y por tanto la más cara.
Imagen o foto de un plano. Se puede trabajar, pero hay que tomar medidas de la imagen y el margen de error sube. Si existe el archivo original, siempre mejor.
Lo que ahorra tiempo y dinero de verdad
Modelo 3D, aunque esté sin terminar. Es lo que más abarata el presupuesto, sin discusión.
Referencias de material con nombre de fabricante. «Porcelánico Serie X en color Y» es infinitamente mejor que «gris claro». Muchas texturas se descargan directamente del fabricante.
Encuadres marcados sobre la planta. Una flecha a mano indicando desde dónde quieres ver el espacio ahorra una ronda entera. Es el detalle que más discusiones evita.
Moodboard o referencias de estilo. Tres imágenes de otros proyectos que te gusten dicen más que dos párrafos de descripción.
Fotos de la parcela si va a haber integración fotográfica, y cuanto antes mejor: hay que tomarlas con una focal y una altura concretas.
Los errores que más retrasan un encargo
Mandar el proyecto por partes. Cada archivo que llega después obliga a rehacer algo. Mejor esperar un día y mandarlo completo.
Planos a escalas distintas dentro del mismo archivo. Pasa más de lo que parece y obliga a comprobar cada cota.
No decir las alturas. La planta llega, los alzados no, y la altura libre queda al criterio de quien modela. Después no coincide.
Decidir los acabados a mitad del render. Cambiar el material una vez montada la escena no es grave, pero si cambia la geometría del mobiliario, sí.
No dar la fecha límite. Si el estudio no sabe que tienes reunión el jueves, planifica para la semana siguiente.
Y si no tengo nada de esto
Se puede trabajar igual. Buena parte de los encargos empiezan con un boceto en una servilleta y una conversación de veinte minutos. Solo hay que saberlo desde el principio, porque cambia el presupuesto y el plazo.