
En una promoción de obra nueva el comprador reserva una vivienda que todavía es un solar, y lo único que tiene para decidir es el material de venta. Por eso las infografías 3D no son un adorno del dossier: son el producto que se enseña. Aquí repasamos qué imágenes necesita un lanzamiento comercial, en qué orden conviene encargarlas, qué errores restan credibilidad y cómo se aprovecha cada pieza en los distintos canales.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 5 de agosto de 2019 · Actualizado el 11 de septiembre de 2026
Para una promoción de 40 viviendas en bloque, por poner un ejemplo típico, el paquete mínimo que permite salir a vender con garantías suele ser este:
Ese conjunto encaja en un pack de 10 a 15 vistas más las plantas, que es el formato de trabajo de los renders inmobiliarios para promotoras: se produce en 2 a 3 semanas y se entrega por tandas.
El orden lo marca el calendario comercial, no el arquitectónico. Primero la fachada, porque es la que va a la lona, a la web y a las primeras campañas, y suele necesitarse antes que nada. Después las plantas 3D, porque el dossier y el portal no funcionan sin ellas y porque obligan a cerrar la distribución definitiva de cada tipología.
Los interiores y las zonas comunes van al final, cuando la memoria de calidades está cerrada. Encargar un interior con acabados provisionales y cambiarlos después cuesta dinero y, peor, deja en circulación imágenes que no coinciden con lo que se entrega.
Después de la fachada, es la imagen a la que más vuelve el comprador. Tiene que cumplir tres condiciones. La primera, coincidir con la documentación: las superficies rotuladas deben ser las mismas del cuadro de superficies y de la memoria, sin redondeos que luego den problemas. La segunda, mobiliario a escala real: una cama de 135 en el dormitorio secundario si es lo que cabe, no una de 90 para que parezca más amplio. La tercera, orientación: el norte indicado y, si se quiere, la dirección del sol, porque mucha gente elige vivienda por la luz.
Las tipologías simétricas o repetidas en varias plantas se resuelven sobre el mismo trabajo, y los bajos con jardín y los áticos se tratan como tipologías propias porque su exterior es parte del valor.
El comprador de obra nueva visita la obra, compara con la competencia y pregunta. Estas son las imágenes que le generan desconfianza:
Es la misma idea de fidelidad al proyecto que explicamos en qué es la infoarquitectura: la imagen tiene que ser atractiva y, a la vez, sostenerse cuando el comprador tenga las llaves.
Cada canal pide un formato. La lona de obra necesita resolución y, si es la pieza principal de la campaña, entrega en 5K y en TIFF para imprenta. La web y los portales usan formatos horizontales y recortes de detalle; las redes, formatos verticales y cuadrados, que se entregan ya recortados. El dossier impreso combina renders y plantas con la rotulación de la marca de la promotora.
Cuando la promoción tiene un piso piloto virtual o se quiere mostrar la vivienda a compradores de fuera, las mismas escenas sirven para panorámicas 360 y un tour virtual 3D, y la fachada y las zonas comunes pueden animarse en un vídeo corto para la web y la caseta de ventas.
El proceso arranca con la documentación del proyecto (planos, memoria de calidades y referencias de acabados) y el presupuesto cerrado llega en menos de 24 horas. Las vistas previas en baja se validan por tandas, empezando por la fachada, de modo que puedes lanzar la comercialización sin esperar a tener el paquete completo.
Las tipologías repetidas y los acabados decididos abaratan el paquete; el desglose lo tienes en cuánto cuesta una infografía 3D o un render de arquitectura. Para una promoción concreta, revisa el formato de packs en renders para promotoras o consulta directamente las tarifas en precios de renders 3D.
Puedes empezar con la fachada y las plantas, que no dependen de los acabados interiores. Los interiores conviene dejarlos para cuando la memoria de calidades esté firmada; si no, hay que rehacerlos y mientras tanto circulan imágenes que no coinciden con la entrega.
Una por cada tipología distinta. Las viviendas simétricas o idénticas en distintas alturas comparten planta. Los bajos con jardín y los áticos con terraza suelen necesitar la suya, porque el exterior es lo que justifica su precio.
Sí, y es lo recomendable. La rotulación de estancias y superficies se hace con la tipografía y la paleta del manual de marca, para que las plantas encajen con el resto del dossier y de la web de la promoción.