
En una promoción de obra nueva el comprador reserva una vivienda que todavía es un solar, y lo único que tiene para decidir es el material de venta. Por eso las infografías 3D no son un adorno del dossier: son el producto que se enseña. Aquí repasamos qué imágenes necesita un lanzamiento comercial, en qué orden conviene encargarlas, qué errores restan credibilidad y cómo se aprovecha cada pieza en los distintos canales.
Las infografías inmobiliarias son las imágenes 3D con las que se vende una vivienda que aún no existe o que todavía no se ha reformado: fachada, zonas comunes, interiores y plantas amuebladas. En una promoción de obra nueva forman el núcleo del dossier, del portal y de la lona, y se encargan en un orden que marca el calendario comercial.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 5 de agosto de 2019 · Actualizado el 18 de octubre de 2026
Una infografía inmobiliaria es una imagen 3D fotorrealista o una planta amueblada que enseña una vivienda antes de construirla o reformarla. Proyecto 3D Valencia, estudio de visualización de Valencia, las produce para promociones de obra nueva en packs de 10 a 15 vistas más plantas, entregados en 2-3 semanas por tandas. Cada exterior va desde 396 € + IVA, cada interior desde 240 € + IVA y cada planta 3D tarda 2-4 días por tipología.
Una infografía inmobiliaria es cualquier imagen generada en 3D para comercializar una vivienda; el render fotorrealista es la más conocida, pero no la única. Cada pieza resuelve una duda distinta del comprador, y por eso un dossier de obra nueva combina las tres.
Si quieres la definición completa, la tienes en qué es la infografía 3D. Para promotoras, el formato de trabajo en pack está en renders inmobiliarios para promotoras.
Las infografías también sirven para vender viviendas que se van a reformar o un edificio que se va a rehabilitar. La pieza que mejor funciona es la pareja antes y después: una fotografía del estado actual y la infografía desde el mismo punto de vista con la reforma terminada.
Para que coincidan, la foto debe tomarse con la focal y la altura adecuadas, y a partir de ahí el proyecto se integra sobre ella. En fachadas se trabaja como una integración fotográfica; en interiores, con las medidas reales y la memoria de la reforma. Los plazos son los de cualquier vista: 3-4 días laborables un interior y 4-7 un exterior, con presupuesto en 24 horas desde contacto.
Para una promoción de 40 viviendas en bloque, por poner un ejemplo típico, el paquete mínimo que permite salir a vender con garantías suele ser este:
Ese conjunto encaja en un pack de 10 a 15 vistas más las plantas, que es el formato de trabajo de los renders inmobiliarios para promotoras: se produce en 2 a 3 semanas y se entrega por tandas.
El orden lo marca el calendario comercial, no el arquitectónico. Primero la fachada, porque es la que va a la lona, a la web y a las primeras campañas, y suele necesitarse antes que nada. Después las plantas 3D, porque el dossier y el portal no funcionan sin ellas y porque obligan a cerrar la distribución definitiva de cada tipología.
Los interiores y las zonas comunes van al final, cuando la memoria de calidades está cerrada. Encargar un interior con acabados provisionales y cambiarlos después cuesta dinero y, peor, deja en circulación imágenes que no coinciden con lo que se entrega.
Después de la fachada, es la imagen a la que más vuelve el comprador. Tiene que cumplir tres condiciones. La primera, coincidir con la documentación: las superficies rotuladas deben ser las mismas del cuadro de superficies y de la memoria, sin redondeos que luego den problemas. La segunda, mobiliario a escala real: una cama de 135 en el dormitorio secundario si es lo que cabe, no una de 90 para que parezca más amplio. La tercera, orientación: el norte indicado y, si se quiere, la dirección del sol, porque mucha gente elige vivienda por la luz.
Las tipologías simétricas o repetidas en varias plantas se resuelven sobre el mismo trabajo, y los bajos con jardín y los áticos se tratan como tipologías propias porque su exterior es parte del valor.
El comprador de obra nueva visita la obra, compara con la competencia y pregunta. Estas son las imágenes que le generan desconfianza:
Es la misma idea de fidelidad al proyecto que explicamos en qué es la infoarquitectura: la imagen tiene que ser atractiva y, a la vez, sostenerse cuando el comprador tenga las llaves.
Cada canal pide un formato. La lona de obra necesita resolución y, si es la pieza principal de la campaña, entrega en 5K y en TIFF para imprenta. La web y los portales usan formatos horizontales y recortes de detalle; las redes, formatos verticales y cuadrados, que se entregan ya recortados. El dossier impreso combina renders y plantas con la rotulación de la marca de la promotora.
Cuando la promoción tiene un piso piloto virtual o se quiere mostrar la vivienda a compradores de fuera, las mismas escenas sirven para panorámicas 360 y un tour virtual 3D, y la fachada y las zonas comunes pueden animarse en un vídeo corto para la web y la caseta de ventas.
El proceso arranca con la documentación del proyecto (planos, memoria de calidades y referencias de acabados) y el presupuesto por escrito llega en menos de 24 horas. Las vistas previas en baja se validan por tandas, empezando por la fachada, de modo que puedes lanzar la comercialización sin esperar a tener el paquete completo.
Las tipologías repetidas y los acabados decididos abaratan el paquete; el desglose lo tienes en cuánto cuesta una infografía 3D o un render de arquitectura. Para una promoción concreta, revisa el formato de packs en renders para promotoras o consulta directamente las tarifas en precios de renders 3D.
Puedes empezar con la fachada y las plantas, que no dependen de los acabados interiores. Los interiores conviene dejarlos para cuando la memoria de calidades esté firmada; si no, hay que rehacerlos y mientras tanto circulan imágenes que no coinciden con la entrega.
Una por cada tipología distinta. Las viviendas simétricas o idénticas en distintas alturas comparten planta. Los bajos con jardín y los áticos con terraza suelen necesitar la suya, porque el exterior es lo que justifica su precio.
Sí, y es lo recomendable. La rotulación de estancias y superficies se hace con la tipografía y la paleta del manual de marca, para que las plantas encajen con el resto del dossier y de la web de la promoción.
Una infografía de exterior va desde 396 € + IVA y una de interior desde 240 € + IVA, en 4K y con uso comercial cedido. Las plantas 3D amuebladas se presupuestan por proyecto y por tipología, con descuento cuando hay varias vistas del mismo edificio.
Un pack de 10 a 15 vistas se entrega en 2-3 semanas, por tandas, empezando por la fachada. Cada planta 3D amueblada lleva 2-4 días por tipología, así que pueden estar listas antes que los interiores.
Sí. Se entregan en JPG en 4K con los recortes para portal y redes incluidos, y el uso comercial se cede sin límite de soportes ni de tiempo. Es recomendable que el anuncio indique que son imágenes orientativas.