
Si buscas una cifra antes de seguir leyendo, es lógico: es lo primero que pregunta todo el mundo. Un render de arquitectura se cobra por vista y tiene un punto de partida bastante estable, mientras que las infografías 3D (plantas amuebladas, secciones, axonometrías) se presupuestan por proyecto porque cambian mucho de un encargo a otro. Las tarifas de referencia están publicadas en nuestra página de precios de renders 3D; aquí te contamos de dónde salen y qué las mueve.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 20 de marzo de 2020 · Actualizado el 11 de septiembre de 2026
Son cifras orientativas para que hagas números antes de pedir presupuesto; el precio en firme te llega siempre por escrito antes de empezar, en menos de 24 horas desde que tenemos la documentación.
En todos los casos se ceden los derechos de uso comercial y se incluyen los recortes para redes sociales y portales inmobiliarios. Si el destino es la imprenta, se puede entregar en TIFF además de JPG o PNG.
En un interior casi todo lo que aparece en cámara está dibujado en los planos. Un exterior obliga a construir lo que los planos no dibujan: la parcela con sus pendientes, los pavimentos, la vegetación, los edificios colindantes, la acera, el mobiliario urbano y un cielo coherente con la orientación y la hora elegidas.
La vegetación es, además, lo más pesado de cualquier escena. Un árbol creíble tiene cientos de miles de hojas y un césped visto de cerca necesita geometría real o desplazamiento, no una textura plana. Eso multiplica el tiempo de preparación y el de cálculo, y por eso la tarifa de partida de un render de exterior es más alta que la de uno de interior.
Dentro de cada tipo de imagen hay tres modalidades. La diferencia no está en el motor de render ni en la calidad del modelo, sino en las rondas de ajuste y en el trabajo posterior al cálculo:
La posproducción no es aplicar un filtro. Es corrección de color, contraste local, ajuste de reflejos, integración de personas y de vegetación en primer plano, y el viñeteado final.
Aquí no hay tarifa por vista porque el abanico es demasiado amplio. No cuesta lo mismo la planta cenital de un piso de dos dormitorios que la sección constructiva de un edificio de seis alturas con el sistema de fachada detallado. Si no tienes claro qué pieza necesitas, empieza por qué es la infografía 3D y en qué se diferencia de un render.
Lo que más pesa en el precio de una infografía es el número de tipologías distintas, el nivel de amueblamiento, si lleva rotulación de estancias y superficies con la tipografía de tu marca y si hay que cotejar las cifras con un cuadro de superficies. Como referencia de plazo, una planta 3D amueblada se resuelve en 2 a 4 días laborables por tipología, y las tipologías simétricas o repetidas abaratan el conjunto porque reutilizan casi todo el trabajo.
El precio de un render depende sobre todo de las horas de preparación de la escena (modelado, materiales, luz y encuadre), no del tiempo de cálculo. Estos factores lo mueven con claridad:
En obra nueva estos factores se notan mucho: con tres tipologías bien definidas y la memoria de calidades cerrada, el coste por imagen baja respecto a encargar las vistas sueltas. Lo desarrollamos en infografías 3D para promociones de obra nueva, y si trabajas con un paquete completo de comercialización también te interesa ver cómo funcionan los renders inmobiliarios.
El proceso es siempre el mismo: nos envías la documentación, recibes el presupuesto cerrado en menos de 24 horas, validas unas vistas previas en baja resolución (encuadre, luz y materiales) y, con eso aprobado, se calcula la imagen final y se entrega.
Como orientación de plazos: un render suelto de interior tarda 3 o 4 días laborables; uno de exterior, entre 4 y 7; un pack de promoción de 10 a 15 vistas, de 2 a 3 semanas entregado por tandas. Si quieres una cifra exacta para tu proyecto, mándanos planos y referencias desde contacto y te respondemos con el presupuesto en firme.
La entrega en 4K está incluida en todas las modalidades. El 5K forma parte de la modalidad Premium, que añade una tercera ronda y posproducción avanzada, así que el salto de precio no viene solo de los píxeles sino del trabajo extra. Para web, dossier y portales, el 4K sobra.
Una en la modalidad Básica, dos en la Superior y tres en la Premium. Las vistas previas en baja existen precisamente para que los cambios grandes (encuadre, hora del día, acabados) se hagan cuando todavía son baratos. Si hicieran falta más rondas, se valoran antes de hacerlas.
Menos de la que parece. Una lona se mira a varios metros de distancia, así que no necesita la densidad de un folleto y un 4K da de sí más de lo que se suele pensar. Si la lona es la pieza principal de la campaña, conviene pedir la entrega en 5K y en TIFF para que la imprenta trabaje sin compresión.
Sí. Si el proyecto no ha cambiado entre medias, una segunda vista del mismo espacio aprovecha la escena ya montada y cuesta menos que la primera. Lo que encarece la ampliación es que cambien la distribución o los acabados, porque entonces hay que actualizar el modelo antes de volver a calcular.