
Un plano en 3D es la planta de una vivienda o un local convertida en una imagen tridimensional: muros con su espesor, puertas, mobiliario a escala y los pavimentos de cada estancia. Es la pieza que hace entender una distribución a quien no sabe leer un plano técnico. Desde nuestro estudio de renders en Valencia producimos planos 3D para promotoras, arquitectos, interioristas y empresas de reforma; aquí explicamos qué tipos hay, qué documentación hace falta y cómo distinguir uno bueno.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 19 de enero de 2019 · Actualizado el 11 de septiembre de 2026
Se parte de la planta del proyecto y se levanta en tres dimensiones. Los muros no se modelan hasta el techo: se cortan a una altura intermedia para que la cámara, situada por encima, vea el interior de cada estancia. Después se amuebla, se aplican los acabados de suelo y paredes, y se ilumina con una luz suave que deje leer volúmenes sin sombras duras que tapen información.
Es una de las piezas de las infografías 3D de arquitectura, y la más pedida en marketing inmobiliario. Se diferencia del render de ambiente en que su objetivo es la claridad: que se vea dónde está cada cosa y cuánto mide.

Según lo que haya que explicar, se encarga uno u otro:

Lo ideal es la planta en DWG con las capas ordenadas; si no la tienes, un PDF acotado sirve. A partir de ahí, cuanta más información, menos interpretación y menos rondas:

Un plano 3D se lee con lupa, porque el comprador lo usa para decidir si cabe su sofá. Estos son los puntos que revisamos antes de entregar: puertas con el sentido de apertura del proyecto, espesores de muros y tabiques reales, mobiliario a escala (una cama de 150 es de 150, no de 120 para que el dormitorio parezca mayor), altura de corte igual en toda la vivienda y superficies rotuladas idénticas a las del cuadro de superficies.
También cuenta la legibilidad: rótulos a un tamaño que se lea en el móvil, colores de pavimento que distingan zonas húmedas de zonas secas y una paleta sobria que no compita con la distribución.
En obra nueva son parte del material de venta sobre plano: se imprimen en el dossier, se suben al portal y se enseñan en la oficina de ventas. En reforma sirven para comparar la distribución actual con la propuesta y cerrar decisiones antes de pedir presupuestos de obra. Los interioristas los usan para presentar el proyecto de mobiliario, y las cadenas comerciales, para replicar la implantación de una tienda en distintos locales.
Si estás valorando con quién encargarlos, repasa cómo elegir un estudio de diseño 3D; y si quieres saber cómo trabajamos nosotros, lo contamos en estudio de diseño 3D en Valencia.
Una planta 3D amueblada se resuelve en 2 a 4 días laborables por tipología. En una promoción con varias tipologías parecidas se reduce el plazo de cada una, porque mobiliario, materiales y estilo de rotulación se definen una vez y se reutilizan.
Los planos 3D se presupuestan por proyecto, según el número de tipologías, el nivel de detalle y la rotulación. Mándanos la planta desde contacto y recibes el presupuesto cerrado en menos de 24 horas; para ver el resto de tarifas de referencia, visita precios de renders 3D.
Sí, siempre que esté acotado o tenga una escala fiable. Hay que redibujar la planta antes de modelarla, lo que añade algo de trabajo, y conviene confirmar las medidas dudosas antes de empezar.
Por estancia se rotula la superficie útil, que es la que se puede pisar dentro de cada espacio. La construida, que incluye muros y tabiques, suele ir en el total de la vivienda. Lo importante es que coincidan con la memoria y con el resto del material comercial.
Sí, y sale más económico que dos plantas independientes, porque la envolvente, las carpinterías y los materiales se reutilizan. Es habitual en reformas y en promociones que ofrecen variantes de distribución al comprador.