
Los renders de arquitectura son imágenes generadas por ordenador que muestran un edificio, una vivienda o un espacio antes de que exista. Sirven para vender sobre plano, decidir acabados, presentar un concurso o tramitar una licencia. En esta guía reunimos lo que conviene saber antes de encargarlos: qué son, qué tipos hay, cómo se hacen y cuánto cuestan. Si ya sabes lo que necesitas, en nuestro servicio de renders de arquitectura tienes el detalle.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 25 de mayo de 2021 · Actualizado el 11 de septiembre de 2026
Un render es el resultado de calcular cómo se vería un modelo 3D si fuera real. El programa simula la luz del sol y de las lámparas, cómo rebota en paredes y suelos, cómo la absorben o la reflejan los materiales y cómo la recoge una cámara con una focal y una exposición concretas. Lo que sale es una imagen fotorrealista: parece una fotografía, pero de un edificio que todavía está en papel.
En España se usan casi como sinónimos render, infografía e imagen 3D. Si buscas la definición breve, la tienes en qué es un render de arquitectura; y si te interesa el concepto de render en general, fuera de la arquitectura, en qué es un render: definición y tipos.
El render resuelve un problema de comunicación. La mayoría de la gente no sabe leer un plano, y quien sí sabe tampoco puede imaginar con precisión cómo entrará la luz o cómo quedará un material. Sus usos principales son estos:
Lo desarrollamos con ejemplos en para qué se utilizan los renders 3D, y si trabajas en un estudio o una promotora tienes una guía específica en renders de arquitectura para estudios y promotoras.
Los exteriores muestran el edificio en su entorno: fachadas, volumetría, zonas comunes, jardines y relación con la calle. Son las imágenes de la valla de obra, de la portada de la web y del panel de concurso. Cada tipo tiene sus propias claves:
Los interiores enseñan cómo se vive dentro: luz natural, materiales, mobiliario y proporciones. Las promotoras los usan para mostrar calidades y personalizar acabados; los interioristas, para cerrar propuestas; los fabricantes, para sus catálogos. Aquí la luz manda todavía más que fuera, porque entra por huecos concretos y rebota muchas veces antes de llegar a la cámara.
Una panorámica 360 es un render que cubre todas las direcciones desde un punto. Se calcula en formato equirrectangular, con proporción 2:1, y se mira desde el móvil, el ordenador o unas gafas de realidad virtual girando la vista. Varias panorámicas enlazadas forman un tour virtual 3D, que permite recorrer la vivienda de estancia en estancia.
Los planos 3D son la planta de la vivienda vista desde arriba, con los muros seccionados, los suelos con su material y el mobiliario colocado. Explican la distribución mucho mejor que un plano técnico y son la pieza básica de la ficha de cada tipología en una promoción. Se preparan en 2 a 4 días por tipología.
El proceso tiene cuatro pasos: nos envías la documentación, te damos presupuesto cerrado en menos de 24 horas, validas las vistas previas en baja resolución (encuadre, luz y materiales) y hacemos el render final con su posproducción. Las previas son el paso que evita sorpresas, porque se corrige cuando todavía es barato.
Lo que más ayuda es un modelo 3D propio en SketchUp, Revit o FBX, los acabados decididos y referencias de lo que te gusta. Con plantas y alzados en DWG también se puede: el modelado lo hacemos nosotros. Explicamos cada fase en cómo se hace un render de arquitectura, paso a paso, y si no estás en Valencia, en renders e infografías online contamos cómo trabajamos en remoto.
Las tarifas orientativas parten de 246 € + IVA por vista interior y de 396 € + IVA por vista exterior, en 4K, con rondas de ajuste y sin marca de agua. Un pack de vivienda unifamiliar con dos exteriores y tres interiores ronda los 1.400 € + IVA. Hay tres modalidades: Básica (una ronda, sin posproducción), Superior (dos rondas y posproducción) y Premium (tres rondas, 5K y posproducción avanzada).
En plazos, un interior suelto tarda de 3 a 4 días laborables, un exterior de 4 a 7 y un pack de promoción de 10 a 15 vistas, de 2 a 3 semanas por tandas. Abaratan el precio aportar el modelo 3D, pedir varias vistas del mismo espacio y tener los acabados decididos; lo encarecen modelar desde bocetos poco definidos, el mobiliario a medida y las urgencias de menos de 72 horas. Tienes el detalle en precios de renders 3D, y si prefieres contarnos tu proyecto, escríbenos desde contacto.
Para modelar, los habituales son 3ds Max, SketchUp, Revit o Archicad. Para renderizar hay dos familias: los motores de trazado de rayos como V-Ray o Corona, que buscan el máximo realismo y tardan más por imagen, y los de tiempo real como Enscape, Lumion o Unreal, más rápidos y útiles para recorridos. El programa importa menos que el criterio de quien ilumina y compone.
No. Es una representación del proyecto y lo habitual es acompañarla de una nota que la presente como imagen orientativa. Lo que sí debe ser fiel es lo que ya está definido: volúmenes, huecos, materiales de fachada y distribución.
Sí, se puede encargar una única vista. El precio por vista baja cuando hay varias del mismo espacio, porque el modelo, los materiales y la luz se comparten.
Un 4K puede tardar desde unos minutos hasta varias horas, según la complejidad de la escena. Pero ese cálculo es la parte pequeña del plazo: el grueso del trabajo está en el modelado, los materiales, la luz y la posproducción.