
Una oficina vacía es una planta diáfana con pilares, falso techo y fachada acristalada: cuesta imaginarse trabajando en ella. Los renders 3D para oficinas enseñan ese espacio ya implantado, con puestos, salas y zonas comunes, antes de que exista. Es una tipología propia dentro de los renders de arquitectura, con sus reglas de escala, luz y ocupación. Te contamos cómo la planteamos.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 6 de agosto de 2019 · Actualizado el 11 de septiembre de 2026
Hay tres encargos habituales, y cada uno pide un enfoque distinto:
Si el espacio es de atención al público, como una sucursal o un showroom, los criterios se acercan a los de los renders para locales comerciales.
Una oficina se entiende por zonas: recepción, área operativa, salas de reunión, despachos y zona de descanso. En cada una hay elementos que un profesional del sector revisa al instante:
Una oficina sin gente parece cerrada por vacaciones. Es de las pocas tipologías en las que recomendamos incluir figuras humanas: alguien en la recepción, una reunión en marcha, una persona de pie junto a un puesto. Pueden ser modelos 3D o fotografías integradas en posproducción, y en ambos casos tienen que compartir la luz y la perspectiva de la escena; una figura con la sombra en dirección contraria delata el montaje. Un leve desenfoque de movimiento en quien camina aporta vida sin robar protagonismo.
La escala del mobiliario también cuenta: una mesa de puesto de 160 cm, una silla operativa o una sala para ocho personas tienen medidas conocidas, y quien alquila oficinas las lleva en la cabeza.
Las plantas de oficinas suelen tener mucho fondo y fachadas de vidrio. Cerca de la fachada manda la luz natural; hacia el interior, las luminarias. Trabajamos con temperaturas en torno a 4.000 K, habituales en espacios de trabajo, y cuidamos que la mezcla con la luz exterior no deje zonas azuladas o amarillentas sin motivo. Las pantallas de los monitores llevan contenido neutro y un brillo que no compita con la escena.
Necesitamos el plano de implantación con puestos y salas, las referencias de mobiliario y acabados, el falso techo y la iluminación y, si existe, el manual de identidad corporativa. El recorrido completo del encargo lo explicamos en cómo se hace un render de arquitectura. Lo habitual son cuatro vistas: recepción, zona operativa, sala de reuniones y zona de descanso.
Todo el proceso puede hacerse a distancia, como contamos en renders e infografías online. Para una planta vacía en comercialización, una planta 3D amueblada o un tour virtual 3D completan las imágenes. Cada vista interior parte de 246 € + IVA; tienes el detalle en precios de renders 3D.
Sí. Sobre el mismo modelo del edificio se pueden plantear, por ejemplo, una implantación de puestos abiertos y otra con más despachos, para que el inquilino compare. Cada alternativa se presupuesta según lo que cambie.
Sí, y en esta tipología lo recomendamos. Se integran en posproducción o como modelos 3D, con la luz y la perspectiva de la escena.
Sí, a partir de su manual de identidad: logotipo en recepción, vinilos en mamparas y colores corporativos en tapicerías. Así el render sirve también para aprobar el proyecto internamente.