
Un tour virtual 3D es un recorrido interactivo por un espacio generado por ordenador, formado por imágenes panorámicas en 360º que el usuario gira con el dedo o con el ratón y entre las que salta de estancia en estancia. Permite visitar una vivienda que todavía está en planos como si ya estuviera terminada. En esta guía explicamos qué es exactamente, cómo funciona por dentro y en qué se diferencia de otros formatos. Si buscas el servicio, lo tienes en tour virtual 3D.
Por Denys Honcharuk · Publicado el 13 de agosto de 2019 · Actualizado el 11 de septiembre de 2026
La pieza básica es el panorama 360º: una imagen renderizada desde un punto que recoge todo lo que se vería girando sobre uno mismo, incluidos el techo y el suelo. Un tour es un conjunto de esos panoramas, uno o varios por estancia, conectados por puntos de salto y presentados en un visor web. El usuario elige hacia dónde mira y a qué estancia pasa.
No hay que confundirlo con una maqueta electrónica o un modelo CAD que se gira en pantalla. En el modelo CAD miras el edificio desde fuera, como un objeto; en el tour estás dentro, a la altura de los ojos, con la luz, los materiales y el mobiliario resueltos como en un render fotorrealista.
Cada panorama se calcula con una cámara esférica y se guarda como imagen equirectangular, de proporción 2:1: el mismo tipo de proyección que un mapamundi, en el que los polos aparecen estirados. El visor proyecta esa imagen sobre el interior de una esfera y sitúa la cámara en su centro. Al arrastrar, lo que gira es la cámara, y la imagen se ve sin deformaciones.
El visor funciona con tecnologías web estándar, HTML5 y WebGL, por eso no requiere aplicaciones ni complementos. Para no descargarlo todo de golpe, los panoramas se dividen en teselas de distintas resoluciones que se cargan según la zona que se mira y el zoom. Como las imágenes están precalculadas, la calidad es la de un render final y no depende de la potencia del dispositivo.
Bajo el nombre de tour virtual se agrupan formatos muy distintos. Conviene saber cuál se está pidiendo:
El tour renderizado es el que mejor equilibra calidad, facilidad de uso y coste en la venta de vivienda, y es en el que se centra esta guía.
Además de mirar y moverse, un tour bien planteado aporta información para decidir:
El tour se abre con un enlace en cualquier navegador. En el móvil se recorre con el dedo o moviendo el propio teléfono gracias al giroscopio; en el ordenador, con el ratón; en una pantalla táctil de oficina de ventas, como en una tableta grande. No hace falta instalar nada.
Las gafas de realidad virtual son opcionales. Con un visor autónomo, o con unas gafas en las que se inserta el móvil, el tour se ve en modo inmersivo, y si se ha renderizado en estereoscópico se percibe la profundidad. Es un complemento vistoso para la caseta de ventas o una feria, pero lo normal es que el tour se recorra en el móvil, y debe estar pensado para eso.
Un render fijo controla el encuadre y es la imagen que funciona en portales, folletos y redes. Una animación cuenta el proyecto con el ritmo y la música que decide el autor, y es la pieza para la web o una presentación; la tratamos en animaciones 3D de arquitectura. El tour es el único formato en el que manda el usuario: mira lo que quiere y el tiempo que quiere.
Por eso rinde más cuando el comprador ya está interesado y quiere comprobar cosas concretas: si el sofá cabe, qué se ve desde la cocina, cómo es el baño principal. Repasamos los casos de uso en para qué se utilizan los tours virtuales.
La producción parte de los planos acotados, la memoria de calidades y el mobiliario, igual que un render. Después se deciden los puntos de vista, se modela e ilumina todo el espacio, porque en un tour no hay fuera de campo, se renderizan los panoramas y se montan en el visor con su interactividad. El proceso completo está en cómo se hace un tour virtual de arquitectura.
Un tour virtual 3D tarda de 2 a 4 semanas y se presupuesta por proyecto, según el número de puntos, de tipologías y de variantes de acabado. Si ya tienes renders del proyecto, parte del modelo se reutiliza. Puedes consultar las referencias en precios de renders 3D o enviarnos los planos desde contacto.
En el uso comercial se emplean como sinónimos. Lo que conviene aclarar es si se trata de un tour fotográfico de un espacio existente o de uno renderizado a partir de planos, porque el proceso, el plazo y el precio no se parecen.
No. Se abre en el navegador del móvil, la tableta o el ordenador a partir de un enlace o de un QR. Solo el modo inmersivo con gafas requiere el visor correspondiente, y es opcional.
En un tour de panoramas no: el usuario salta entre puntos fijos y gira la vista en cada uno. El movimiento libre es propio de los recorridos en tiempo real, que dan más libertad a cambio de más exigencia técnica y menos calidad de imagen en dispositivos modestos.
Sí, porque el visor carga primero una versión ligera de cada panorama y añade detalle a medida que el usuario amplía. Con muy mala cobertura tardará más en verse nítido, pero el recorrido se puede navegar.